REPRESENTA MÁS DEL 60% DE LA FUERZA DE TRABAJO Y CUBREN EL 80% DE LAS NECESIDADES DE ATENCIÓN
La enfermería es el recurso humano más importante del sistema de salud, ya que conforman más del 60% de la fuerza de trabajo en salud y cubren el 80% de las necesidades de atención.
No se puede pensar en hospitales o clínicas funcionando sin este grupo de trabajadores/as.
Enfermería es uno de los pilares, para las acciones de prevención, atención y rehabilitación de la salud. Si bien esta situación es reconocida por autoridades, trabajadores y especialmente por los usuarios del sector de la salud, el desarrollo profesional y la situación laboral del personal de enfermería son muy precarias en nuestro país.
En el último año las reformas socioeconómicas que llevo adelante el gobierno del ingeniero Mauricio Macri, con la devaluación de la moneda, la inflación anual del 40%, los tarifazos a los servicios públicos (luz, agua, gas, transporte, alimentos), la negociación de paritarias por debajo del índice inflacionario, el aumento de la pobreza y la pérdida de más de 1 millón de puestos de trabajo, contribuyeron al deterioro de las condiciones laborales, del medio ambiente de trabajo y del salario de la enfermería, que actualmente se encuentra debajo de la línea de la pobreza.
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), se necesitan alrededor de 23 médicos y enfermeras/os cada 10.000 habitantes para brindar servicios esenciales de salud a la población.
Una publicación del año 2015 del Observatorio Federal de Recursos Humanos en Salud del Ministerio de Salud de Nación , en nuestro país los trabajadores de enfermería contabilizan un total de 179.175, que en su relación con la población total del país da 4,24 cada mil habitantes. Más de la mitad de los mismos tiene calificación profesional, lo cual es un avance importante de los últimos 10 años, ya que anteriormente predominaban los auxiliares de enfermería.
¿Porque somos tan pocos?
¿Porqué somos un recurso humano escaso y a su vez
curiosamente barato?
La enfermería presenta condiciones particulares de trabajo, representadas por la continuidad de su servicio durante las 24 horas los 365 días del año, la característica de género femenino predominante entre quienes ejercen la profesión y las diferentes categorías de riesgo presentes en los sitios donde realizan su actividad (riesgo biológico, físico, químico, radioactivo, psicofísico, trastornos músculo esqueléticos, etc.)
En el caso de la enfermería, el trabajo se acompaña de un ambiente insalubre y con riesgo laboral en todas las áreas de atención.
Ya en el año 1976, la Organización Internacional del Trabajo señalaba en un estudio realizado sobre las condiciones de vida y trabajo del personal de la enfermería, que aún quedaba mucho por hacer.
Textualmente la O.I.T afirmaba: "Resulta paradójico constatar que los trabajadores que - como exige la propia naturaleza de su trabajo- contribuyen a proteger la vida y la salud de los demás, todavía no hayan conseguido, en muchos casos, resolver los problemas de su propia protección"
El creciente nivel de violencia y explotación laboral, la representación sindical por personas ajenas a la profesión de enfermería, la precarización en los contratos de trabajo, la violencia de género y discriminación, el ejercicio ilegal de la profesión, el bajo nivel salarial, más la inexistencia de un organismo nacional de fiscalización y control de la profesión, son variables letales que deterioran día a día la profesión de enfermería en la Argentina.
La enfermería, en síntesis, es un recurso infravalorado por los empleadores (estado y privados), quienes multiplican puestos de trabajo sin contar con el recurso humano necesario que garantice la calidad de los servicios prestados.
Como exprese al comenzar esta nota; "Las enfermeras/os son el recurso humano más importante del sistema de salud", pero para que realmente sean reconocidos, es imprescindible, la participacion sindical autonoma, fortalecer el marco normativo y sumar derechos que aseguren condiciones de trabajo dignas para todo el personal de enfermería en nuestro país. La calidad de empleo y la situación socioeconómica de estos trabajadores, condicionan el cuidado de salud de la población, y por lo tanto trasforma esta situación en crítica y de imperativo tratamiento